Extra Virgin Soap: Más que un jabón

Los jabones artesanales Extra Virgin Soap: una verdadera caricia para la piel

Jabones Artesanales Calidad Premium
Jabones Artesanales Extra Virgin Soap

El Jabón artesanal Extra Virgin Soap es una delicia para la piel del rostro, del cuerpo, de las manos. El jabón de romero, tomillo, ortiga y laurel un must para el cabello. Cada uno de los jabones posee una fragancia única y muy suave, ya que se trata de jabones elaborados con ingredientes 100% naturales de cultivo protegido o ecológicos, como es el caso de la Leche de Burra que es el ingrediente principal del Jabón de Leche de Burra y Seda Salvaje, que procede de granjas ecológicas del sur de Grecia. El jabón de leche de burra y seda es uno de los más apreciados y es conocido desde la Antigüedad por sus propiedades hidratantes y nutritivas.

Todos los jabones Extra Virgin Soap son producto del aceite de oliva virgen extra, con lo que poseen también las propiedades antioxidantes y emolientes de este inigualable aceite. Se trata de un Aceite de Oliva de calidad superior, que contribuye a proteger la piel y a mantener su manto lipídico.

El proceso de elaboración es la saponificación en frío, de modo que el aceite no llega a hervir y conserva sus magníficas propiedades, así como el resto de ingredientes que forman parte de la fórmula.

Todo el proceso se realiza de forma 100% artesanal. Desde el primer paso hasta el último, incluído el corte al hilo y el envoltorio, el trabajo es realizado a mano por artesanos de larga experiencia. El Taller de Jabones Extra Virgin Soap es uno de los más grandes talleres jaboneros artesanos de Europa. Visitarlo es una experiencia sensorial inigualable.

La leche de burra se usa fresca en la composición del jabón, no liofilizada como en la mayoría de jabones de leche de burra. La seda salvaje (seda Tussah cruelty Free) proporciona una suavidad espectacular a este jabón.

Los Jabones artesanales Extra Virgin Soap están curados al sol de Grecia entre uno y dos meses dependiendo de la climatología. Esto les confiere el olor a limpio característico de los jabones de antaño y un inconfudible aroma mediterráneo.